INDEPENDIENTES DEL PERÙ

29 de Abril, 2008


Publicado el 29 de Abril, 2008, 18:55

Paraguay: 61 años después

Contrariamente a lo de otros paises, los temas de campaña no fueron los viejos esloganes antiimperialistas. Fueron tres más urgentes y reales: alta pobreza, corrupción y las relaciones con Brasil.

29-04-2008 - El ex obispo católico Fernando Lugo, al frente de la Alianza Patriotica para el Cambio (APC) fue electo, el domingo 20 de abril, presidente del Paraguay. Ganó, en elecciones libres, con el 41 % de los votos y puso fin a 61 años de gobiernos colorados, lo que lo hace doblemente bienvenido. En esas seis décadas de hegemonía del Partido Colorado se incluyen los 35 años de la dictadura de Alfredo Stroessner.

Lugo asumirà el próximo 15 de agosto, si antes no se va el actual presidente Nicanor Duarte, sin duda el gran derrotado. Pero desde ya este cambio empieza a generar movimiento, temblores y anuncia turbulencias. Y no solo en Paraguay, sino en la región. Quizas sean mayores que las que se esperan y se sospechan. Lo de Lugo va a dar que hablar.

El electo presidente ha sido contabilizado por observadores y analista como un nuevo miembro para eje de gobiernos “progresistas” latinoamericanos. Los titulares de esos gobiernos se apresuraron a saludar al camarada. No tan apurado Lula y ya veremos por qué. Chàvez,¿cuándo no?, lo reconoció como miembro del clan y dijo que venìa a aportar lo que le faltaba al grupo: “un cura”.

El exobispo, que nunca se declaró muy chavista ni recibió en las instancias preelectorales el apoyo verborrágico del venezolano – que para algunos ha sido el “ beso de judas”’- se autoubicó en el “centro izquierda” y puso como modelo al gobierno del uruguayo Tabarè Vàzquez, que también llego al poder al frente de una amplia coalición de partidos y grupos politicos.

Contrariamente a lo de otros paises, los temas de campaña no fueron los viejos esloganes antiimperialistas. Fueron tres más urgentes y reales: alta pobreza (mas del 40% de la poblacion), corrupción, con porcentajes desbordantes y las relaciones con Brasil (en particualr el precio que este paìs paga por la energìa que genera Itaipù).

Y con Brasil no se agota ahi. Cuando los paraguayos hablan de imperialismo, generalmente no se refieren a los tradicionales del norte, sino mas bien al del costado. Sin duda el tema màs urgente y mas sensible es el del acuerdo de Itaipú. Esta central hidroeléctrica cubre el 95% de las necesidades paraguayas, las que se atienden con solo el 5% de su generacion por lo que hay un sobrante inmenso que obligatoriamente se vende a Brasil a un precio de costo, o muy cercano, y no al del mercado, el que segùn los paraguayos por lo menos quintuplica al que hoy reciben. Para Brasil, al que la central le cubre el 20 % de sus necesidades, el tema es muy serio.

Lula saludó el cambio y el triunfo de la democracia en Paraguay y felicitó al Lugo, pero casi simultàneamente dijo que el acuerdo de Itaipu, que vence en el 2023, y que fue firmado hace 35 años por los dictadores Stroessner y Emilio Garrastazu Médice, no se modifica. Es cierto también que al tiempo que muchas voces repetían en Brasil que el precio era justo, desde el gobierno no se descartaba la posiblidad de conversar.

El presidente de Bolivia Gonzalo Sanchez de Losada (2002-2003) cayó cuando intentó modificar el precio del gas que vendìan a Brasil. A Evo Morales, quien fue instrumento para la caída de aquel, le ha ido mejor. Con Chàvez de ladero pudo negociar y achicar en algo la hegemonia brasileña en sector; consiguió mejor precio pero las “ prioridades” son para el gran vecino, incluso en desmedro del otro gran vecino: Kirchner que necesita el gas no pudo lograr nada.

Los brasileños son duros para negociar y nada generosos, pero seguramente deberàn optar : subir el precio y asì garantizarse el uso exclusivo de lo que le sobra a Paraguay. Internamente no es lo mejor para Lula, pero vale mucho en el plano regional donde la algo disimulada puja por el liderato con Chàvez se enfrenta a una nueva batalla.

Paraguay es zona de influencia de Brasil: esto es lo que entienden los brasileños y es aceptado por muchos analistas, pero eso es dificil que frene la incontinencia de Chavez, a quien en los hechos los brasileños mantienen sin permitirle la entrada definitiva al Mercosur. Los roces en el “eje” se van a sentir. Problemas del crecimiento.

Lugo tendrà que manejarse con sumo cuidado y prudencia. Lo mismo tendra que hacer internamente, lo que no es chico tema. Su coalición (APC)no es igual al Frente Amplio uruguayo. Este fue fundado hace 37 años y esta integrado solo por grupos y partidos de izquierda. La APC se formó ante la instancia electoral hace ocho meses y sus integrantes van desde la derecha y centro derecha, donde se ubica el vicepresidente electo Federico Fanco, a la extrema izquierda. Desde admiradores de Aznar a seguidores de Chàvez.

El ex obispo, suspendido “a divinis” en el 2007, tiene pendiente, ademas, ese problema con Dios. Se supone que este caso lo encarara a travès del Papa, y que lograrà una salida menos peleada que con aquellos otros.

Danilo Arbilla
El Espectador

Publicado el 29 de Abril, 2008, 18:45

La ONU culpa de la crisis alimentaria a la "política aberrante" del FMI

Un experto considera "un crimen contra la humanidad" los biocarburantes. El Fondo prima cultivos de exportación frente a los de subsistencia.

29-04-2008 - El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación calificó ayer de "auténtica tragedia" el aumento del precio de los alimentos y pidió fondos suplementarios para atajar el hambre. En el marco de una reu-nión del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con las 27 agencias que conforman el organismo, Jean Ziegler culpó del drama a los biocarburantes, a las "políticas aberrantes" del Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la especulación.

La comparecencia ante los medios de comunicación iba a ser una simple conferencia de despedida y balance de gestión del saliente relator especial de la ONU. Pero el suizo Jean Ziegler la terminó convirtiendo en una incendiaria llamada de atención. El sociólogo y escritor, autor de El imperio de la vergüenza, no dudó en calificar la producción de biocarburantes de "crimen contra la humanidad".

Ziegler tampoco ahorró críticas a organismos como la Organización Mundial del Comercio y acusó a su director, Pascal Lamy, de tener una línea de trabajo, "totalmente contraria a los intereses de los pueblos mártires del hambre, porque son los pagos proteccionistas los que permiten a los campesinos cultivar alimentos". Calificó igualmente al FMI de seguir "políticas aberrantes" por desarrollar cultivos de exportación para reducir la deuda exterior en detrimento de las "agriculturas de subsistencia", y abogó por el fin de los "cultivos coloniales".

Dentro del aluvión de críticas, consideró positivo el "cambio de postura" del director del FMI, Dominique Strauss-Khan, quien ha invitado a los gobiernos "a dar una prioridad absoluta a los cultivos alimenticios".

El suizo lanzó además una llamada urgente a todos los donantes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU a incrementar sus ayudas, puesto que la subida de precios de los últimos tres meses ha provocado una caída del poder adquisitivo del 40%. Según los expertos, la ayuda adicional debería elevarse a 476 millones de euros. "De este programa dependen 75 millones de personas", recordó antes de proponer "una moratoria total de cinco años sobre la producción de biocarburantes".

En declaraciones a este diario, Ziegler disculpó a los países que optan por la agricultura de exportación: "Lo hacen no por cinismo, sino porque necesitan divisas para poder pagar sus deudas y seguir los dictados aberrantes del FMI". El sociólogo aboga por "reglas más duras, en particular en la comercialización de materias primas. Hay que regular las Bolsas de manera que los especuladores pierdan sus ganas de especular".

El relator, cuyo mandato termina mañana, ha sido elegido para integrar el Comité Consultivo del Consejo de Derechos Humanos. Antes de marcharse subrayó que "la transformación masiva de cultivos en biocarburantes ha provocado la escalada de precios de productos básicos esenciales para la supervivencia de millones de personas".

Según datos de la FAO, Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, en el último año el trigo se ha encarecido un 130%, el arroz un 74%, la soja un 87% y el maíz un 53%. Ziegler subrayó que, "si en Europa una familia dedica un 10% de su presupuesto a la alimentación, en el mundo en desarrollo esa proporción puede llegar al 90%".

El polémico analista destacó los casos trágicos de Gaza y Darfur y advirtió de que "millones de personas pueden morir de hambre en los próximos meses" si no se toman medidas. En un oscuro vaticinio, afirmó que "las revueltas del hambre que han tenido lugar ya en 37 países van a intensificarse, y el número de personas afectadas por la malnutrición va a aumentar en los próximos cinco a seis años".

La atención mundial continúa hoy en Suiza. Ban Ki-moon hará públicas sus conclusiones tras reunirse ayer con los directivos de las 27 agencias. Su objetivo era "elaborar un plan de batalla ante la crisis". Ziegler se mostró escéptico: "No creo que Ban Ki-moon disponga de los medios para enfrentarse a las multinacionales que controlan la producción de biocarburantes", dijo a este periódico.

RODRIGO CARRIZO
El Pais

Publicado el 29 de Abril, 2008, 18:41

La salud, de derecho de todos a beneficio de pocos

En muchos países existen iniciativas neoliberales de desprestigio a la sanidad pública para beneficiar a empresas privadas y deteriorar los servicios públicos. La gestión privada con financiación pública de la salud aumenta la burocracia, dispara los precios y reduce la calidad de atención de los pacientes, según la OMS.

29-04-2008 -

Desde ciertos gobiernos abundan los esfuerzos continuados para desmantelar los sistemas públicos de salud. El totalitarismo neoliberal destapa impúdicamente su voluntad de privatizarlos. Nicolás Sarkozy, presidente de Francia, tiene prevista una “reforma” del sistema hospitalario, que consistirá en recortar servicios y prestaciones. Y en España, en las regiones gobernadas por el Partido Popular, se han producido los ataques más feroces contra la Sanidad Pública con premeditación y alevosía. La táctica es sencilla: desprestigiar el sistema público de salud (por sus evidentes fallos hoy), aunque los principales responsables del deterioro son los mismos neoliberales que han impuesto formas de “gestión empresarial”, que buscan ahorrar como principal objetivo y recortan servicios y medios. Resultado: disminución de la calidad de la atención sanitaria.

Las Urgencias de ocho nuevos hospitales de la región de Madrid están en estado crítico, denuncia la Coordinadora contra la privatización de la Sanidad Pública, y aportan la prueba de que faltan pediatras, ginecólogos y traumatólogos. Tales especialistas no estarán en el servicio de Urgencias, pero sí localizables por teléfono. Una irresponsable novedad. Algún hospital carece incluso de traumatólogos de Urgencias, lo que da idea de la mala fe de los gestores del centro, pues la mayor parte de urgencias suelen ser de traumatología. Más aún, la obsesión del Gobierno neoliberal regional del Partido Popular por incrementar el papel del sector privado en la sanidad ha aumentado de forma considerable los conciertos con centros privados. Si en 2006 se gastaron 174 millones de euros en ese capítulo, en 2008 ya son 274 millones; dinero sustraído de las asignaciones a hospitales públicos. Así matan dos pájaros de un tiro: benefician a empresas privadas y desprestigian la sanidad pública, que se deteriora por no disponer de medios suficientes.

Y aún más. En dicha región de Madrid, se han construido esos ocho hospitales citados con financiación privada. Enorme encarecimiento en la construcción y posterior gestión. Los hospitales se han inaugurado oficialmente con profusión de cámaras de televisión, pero hoy están prácticamente sin actividad y carecen de microbiólogos, analistas clínicos, bioquímicos, inmunólogos y genetistas. Como los centros públicos carecen de laboratorios, elementales para hacer analíticas complejas, hay que recurrir a centros privados para hacer analíticas complejas

La maniobra se completa con la masificación evidente, largas listas de espera para intervenciones quirúrgicas, y también para consultas de especialistas y pruebas diagnósticas. Pero nada es inocente ni gratuito, porque se busca el descrédito de la Sanidad Pública, primer paso para conseguir apoyo ciudadano a su privatización. Pero no sólo es un problema de la región de Madrid. Privatizar centros hospitalarios públicos, entregándolos a gestión privada, pero financiando con dinero público, ya se ha ensayado en Reino Unido. Desastrosamente. Los británicos han conseguido encarecer cuatro o cinco veces la construcción y puesta en marcha de nuevos hospitales.

Tal presunta fórmula mixta ‘gestión privada-dinero público’ ha incrementado la burocracia y ha causado deficiencias importantes en la atención a los pacientes, más un encarecimiento de costes. Lo ha denunciado la Organización Mundial de la Salud, que debe saber de qué habla y tener algo que decir al respecto.

Quienes perderán con la privatización de la sanidad pública, si por desgracia prospera, serán los ciudadanos, porque la atención sanitaria empeorará ostensiblemente. Es sencillo, una simple cuestión aritmética. Los modelos privatizados tienen costes muy superiores, porque a los costes del cuidado de la salud, ya elevados de por sí, hay que añadir los beneficios de quienes quieren sacar tajada, que están tras toda la estrategia privatizadora de la atención a la salud. En EEUU, por ejemplo, 47 millones de personas no tienen derecho a ninguna atención sanitaria, pero es el país del mundo con mayor gasto sanitario.

Si no se remedia, los ciudadanos se verán obligados a pagar para ser atendidos, y los más pobres y enfermos se verán excluidos de los sistemas sanitarios. No por capricho del destino sino por una estrategia en marcha, neoliberal por supuesto, para conseguir que la salud deje de ser un derecho de todos los ciudadanos (como señalan los artículos 22 y 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos) y pase a ser negocio muy rentable de unos pocos. El resto, a la beneficencia.

Retrocedemos hacia el siglo XIX, hacia la barbarie.

Xavier Caño
CCS


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