INDEPENDIENTES DEL PERÙ

Publicado el 15 de Enero, 2007, 15:28

LA UE EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EL PERU

 

UNION EUROPEA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

La Unión Europea (UE) es el proceso más avanzado de integración regional a nivel mundial, va a cumplir 50 años de iniciado e involucra a 25 países europeos.

 

En el tema de seguridad alimentaria, han definido una nueva política para el siglo XXI: De la granja a la mesa. Es la consigna que resume la misión de la UE con relación a la seguridad alimentaria.

 

Para la UE, la finalidad del enfoque comunitario integrado de la seguridad alimentaria es garantizar un elevado nivel de seguridad alimentaria, salud animal, bienestar animal y fito sanidad en el interior de la Unión Europea gracias a la aplicación de medidas coherentes «de la granja a la mesa» y un seguimiento adecuado, al tiempo que se asegura el funcionamiento efectivo del mercado interior.

 

En esta nueva política, han definido tres principios centrales:

1. Protección de la vida y salud de las personas, de los consumidores teniendo en cuenta la protección de la salud y el bienestar de los animales, de la salud de las plantas y del medio ambiente.

2. Libre circulación de mercancías en la UE.

3. Cumplimiento de las normas internacionales.

 

En tanto que han definido normas generales del comercio en el sector de la alimentación, también plantean que: los alimentos (Importación /Exportación) deben respetar los mismos requisitos aplicables de la legislación alimentaria comunitaria y que la UE contribuye a la elaboración de las normas técnicas internacionales relativas a los alimentos, así como la de las normas internacionales sanitarias y fitosanitarias.

 

Esta propuesta plantea el carácter global de la cadena alimentaria: Se busca garantizar un alto nivel de seguridad alimentaria a lo largo de todas las etapas de la cadena, desde la producción primaria hasta el consumo final. Además se rige bajo el principio del “análisis del riesgo”: elemento esencial en la política de Seguridad Alimentaria. Este análisis tiene las siguientes fases:

 

· determinación del riesgo (con dictámenes científicos)

· gestión del riesgo por las autoridades

· comunicación de los riesgos al público en general.

 

De esta manera, para la UE no existen trabas a la importación de alimentos de otros países: sus normas de seguridad alimentaria son igual de estrictas y se aplican por igual a sus propios Estados miembros y a otros países que quieran exportar a la UE[1].

Ello facilita las operaciones no solo a los países que exportan a la UE, sino también a las propias industrias alimentarias de la UE que exportan al resto del mundo. De este modo, la seguridad alimentaria empieza en la misma explotación, venga el alimento de donde venga[2].

 

SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EL PERU Y UE

Uno de los aspectos importantes con relación a la seguridad alimentaria en el Perú, es que se define que existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico y económico a ALIMENTOS SUFICIENTES, SEGUROS, NUTRITIVOS Y CULTURALMENTE ADECUADOS  para satisfacer sus necesidades alimenticias, a fin de llevar una vida activa saludable (Plan de Acción de la Cumbre Mundial de Alimentación). En otras palabras, la seguridad alimentaria depende la disponibilidad, accesibilidad, adecuación y aceptabilidad de los alimentos.

 

El peso de la seguridad alimentaria en nuestro país, se basa en el acceso físico y económico de los alimentos, en tanto que en la UE se define por garantizar una óptima calidad del consumo alimenticio.

Pese a esta diferencia de concepción en el derecho a la seguridad alimentaria entre nuestros países andinos (Comunidad de Naciones Andinas) y la UE, ha  existido una relación comercial con la Comunidad Europea con relación a la seguridad alimentaria, la misma que ha pasado por diversos momentos:

En los setenta, la Unión Europea recurrió a la ayuda alimentaria directa como principal mecanismo de apoyo a los programas de seguridad alimentaria, dando prioridad al lado asistencialista de los mismos.

Sin embargo, hacia los noventa los principios habían variado, principalmente por el reconocimiento de la estrecha relación entre la pobreza y el estancamiento agrario inducido por la competencia de los alimentos importados, como las donaciones. Este cambio llevaría a la constitución del Fondo de Contravalor Perú - Unión Europea (FCPUE), que promovería la monetización de las donaciones y el uso de dichos recursos en proyectos de desarrollo rural, encargados a ONGs y organizaciones sociales.

Se estima que entre 1993 y 1997, el FCPUE financió 62 proyectos por un valor de US $ 14.7 millones, de los cuales el 75% fue ejecutado por ONGs, seguidas de organizaciones sociales de base (9%), municipios (6%) y otros.

Pero diversos factores internos (debilitamiento de las instituciones de la sociedad civil, falta de aportes propios o contrapartidas, expansión de los programas sociales del gobierno, etc.) como externos (decisiones políticas de la Unión Europea) llevaron a un cambio de la estrategia de apoyo al Perú, optándose por un “enfoque de apoyo a la ejecución y formulación de políticas sociales públicas... acompañado de la modalidad de financiamiento denominada apoyo presupuestal al Estado para complementar el aporte nacional”.

El reemplazo, a partir de 1997, del Fondo de Contravalor por el Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria (PASA) consolidó esta política de cooperación con el sector público que, aunque no eliminó totalmente el apoyo a iniciativas de la sociedad civil peruana, sí lo redujo significativamente. Los componentes de apoyo del PASA eran tres: Apoyo al Gasto Social Básico (Ministerios de Salud y de Educación), Apoyo a la Estrategia Focalizada de Lucha contra la Pobreza (PROFINES - Ministerio de la Presidencia) y Apoyo Institucional (instituciones públicas)[3].

Cuadro 1
Financiamiento del Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria
(en millones de dólares)


 

Estos cambios, si bien se proponen una incidencia y apoyo gubernamental directo, no desarrollan estrategias especiales frente al sector de la agricultura y la ganadería y menos sobre la agroindustria, que son fuentes cruciales para el desarrollo alimentario en el Perú, y un potencial clave para las estrategias de reducción de la pobreza y el desarrollo del país.

El país encara una crisis crónica de seguridad alimentaria y de crecimiento de la pobreza en las áreas rurales. Existe un número alarmante de personas desnutridas (en su gran mayoría, mujeres y niños), cuyo problema básico radica en la capacidad y estabilidad para el acceso a los alimentos.

Las nuevas formas de protección agrarias que están siendo aplicadas por los países ricos, distorsionan el mercado y afectan a los países en desarrollo que tienen la necesidad de ingresar al mercado internacional de productos agrarios.  Estos países ponen como condición la apertura de los mercados y la liberalización del comercio internacional por la vía de la reducción arancelaria. Los aranceles y las restricciones a las importaciones son los únicos medios efectivos de protección de la producción local que pueden disponer nuestro país. No se lograra un desarrollo rural justo y sostenible, ni la dinamización de las economías campesinas, mediante la liberalización del comercio de los alimentos, que transformará a los alimentos en mercancías cuyo único valor es el del mercado.

 

En consecuencia, se tiene como resultado la concentración de la tierra, la desaparición de los pequeños productores y campesinos (donde se encuentran un alto porcentaje de mujeres) que no pueden competir en el mercado internacional, poniendo en peligro la existencia de productos agrícolas por sus bajos precios en los mercados internos. Provocará, asimismo, el creciente despoblamiento de las zonas rurales, la concentración de recursos productivos, la devastación de las comunidades rurales, la intensificación e insostenibilidad de la producción agropecuaria y la inseguridad alimentaria.

Otro resultado de las políticas de la UE en materia de seguridad alimentaria, es que cada vez más las y los productores directos no logren recibir mayores ventajas en precios de sus productos, dada las condiciones de producción que se establecen: libre de químicos e insecticidas,  que por otra parte son en su mayoría de fabricación americana o europea. Por lo que serían muy pocos los grupos de productores que podrían participar en procesos de comercialización hacia la comunidad europea.

ALGUNAS PROPUESTAS

Ø       Que el gobierno actual defina los objetivos nacionales prioritarios para la seguridad alimentaria, que se establezcan los límites a la negociación y se fortalezca una adecuada posición nacional que defienda los intereses de la mayoría.

 

Ø       Que se trabaje un planteamiento conjunto entre los países de la comunidad andina, ya que la UE plantea que no se tendrá acuerdos bilaterales sino más bien con bloques que representan a regiones.

 

Ø       Que el movimiento social de mujeres aborde y desarrolle planteamientos con relación a la seguridad alimentaria, a partir del consumo, de la comercialización y también de la producción.

 

 

TERESA SALAZAR DÁVILA y

 BETSEY VALDIVIA LOPEZ



[1] Entre los datos obligatorios que deben figurar en el etiquetado destacan:

­ La denominación de venta del producto,

­ La lista y la cantidad de los ingredientes (en determinadas condiciones, la indicación de los ingredientes no se requiere para las frutas y hortalizas frescas),

­ Los posibles alérgenos (sustancias que pueden provocar alergias): busca proporcionar a los consumidores, en particular a aquellos que sufren alergias o intolerancias alimentarias, una información más completa sobre la composición de los productos por medio de un etiquetado más exhaustivo.

­ La duración mínima del producto, y

­ Las condiciones de conservación.

[2] José María Ferrer Valencia, España. Introducción Legislación Alimentaria de la UE.

 

 

[3] Ministerio de Agricultura. Informe Nacional sobre la Seguridad Alimentaria en el Perú.  http://www.minag.gob.pe/seg_alimentaria/seg_cap5.shtml#top



Por Rosablanca, en: General
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