INDEPENDIENTES DEL PERÙ

Publicado el 15 de Enero, 2007, 15:29

EL NEOLIBERALISMO

 

El mundo contemporáneo está marcado por una dramática situación paradójica: por un lado, el impresionante desarrollo de la ciencia y de la tecnología, la robótica, informática, microelectrónica, genética, la producción de nuevos materiales y la producción masiva de bienes y servicios, que ha permitido generar niveles de riqueza insospechados; y por otro, la profunda pobreza en la que se desenvuelve la mayoría de la población del mundo. Nunca en la historia de la humanidad se ha experimentado una realidad de tan profunda desigualdad e inequidad como ahora. Esta contradicción constituye la condición del desarrollo capitalista como desarrollo económico y político desigual, la condición de su supervivencia como forma de producción y como sistema mundial.

Basta una visión cuantitativa general de la desigualdad en el mundo para identificar la dimensión del carácter bipolar del desarrollo capitalista. Esteban Morales, señala que:

 

“Del 20% más rico del planeta depende el 82,7% del PNB mundial.

  • El 81,2% del comercio mundial.

  • El 80,5% del ahorro mundial.

  • El 88,6% de la inversión mundial.

  • El 20% más rico de la humanidad se apropia del 82,7% de la renta mundial.

  • El 80% restante tiene que sobrevivir con el 17,3% de la renta mundial.

 

La suma de las fortunas de las 358 personas más ricas del planeta, equivale a la renta de que disponen 2400 millones de habitantes, alrededor del 45% de la humanidad. Todo esto en un planeta donde más de 1000 millones de personas se hallan en condiciones de pobreza absoluta y donde 35,000 niños mueren diariamente por causas relacionadas con la pobreza.[1].

 

Los altos niveles de concentración de riqueza y el vertiginoso crecimiento de la pobreza dan cuenta de la gravedad de las contradicciones sociales en el ámbito mundial y de la direccionalidad del desarrollo capitalista. No es posible la acumulación de capital sino aumentando los niveles de desigualdad social.

 

Situación paradójica que se ha profundizado aún más en las dos ultimas décadas, en el contexto de la dimensión objetiva de la globalización capitalista que ha configurado tanto una nueva economía mundial como también estructuras y prácticas políticas e ideológicas de carácter planetario. La globalización tiene que ver más con la internacionalización que con la universalización de las actividades económicas a nivel mundial y con sus niveles de creciente integración. Internacionalización que implica la implementación de un proyecto estratégico, modernizador de las relaciones económicas y políticas internacionales para el dominio mundial y, que a su vez supone, la modernización de los sistemas neocoloniales.

 

Este proceso de globalización ha sido impulsado a través de políticas neoliberales. El proyecto neoliberal, como proyecto hegemónico, se ha constituido en un recetario económico y político y ha posibilitado un cambio en las relaciones Estado-mercado y empresa –mercado. Emir Sader caracteriza al neoliberalismo con los siguientes elementos:

 

“...lo esencial es caracterizar el neoliberalismo como un modelo hegemónico; ósea, como un formato de dominación de clase adecuado a las relaciones económicas, sociales e ideológicas contemporáneas...se ha constituido en un cuerpo doctrinario que desemboca en un modelo de relaciones entre clases, en valores ideológicos y en un modelo determinado de aparato estatal”[2].

 

El proyecto neoliberal, penetra todo el tejido social, en todos los países, en todos los pueblos del planeta, afectando negativamente sobre las condiciones de vida de millones de personas. Su acción y sus impactos tienen una dimensión mundial, global. Para justificar su implementación y los efectos que ésta trae, su discurso invierte los procesos históricos reales y concretos:

 

“ El neoliberalismo reinterpreta el proceso histórico de cada país: los villanos del atraso económico pasan a ser los sindicatos y, con ellos, las conquistas sociales y toda forma de lucha por la igualdad, la equidad y la justicia social Al mismo tiempo, la derecha, los conservadores, se reconvierten a la modernidad, en su versión neoliberal, por la vía de las privatizaciones y de un modelo de Estado Mínimo[3].

 

El conocimiento de la realidad mundial por parte de los /as trabajadores /as es de vital importancia para articular una estrategia de acción que permita acumular fuerza y actuar en la realidad para lograr los objetivos propuestos.

 

 

 

 

 

 



[1] MORALES Esteban, “Neocolonialismo y realidad económico-social actual”, en AAVV Rosa Luxemburgo, una rosa roja para el siglo XXI, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, 2001, Pag.27.

[2] SADER Emir, “¿Qué es el neoliberalismo?: aproximaciones críticas” , en, VEGA Renàn, et.al.Neoliberalismo: mito y realidad, Pensamiento Crítico, Bogotá, 1999, Pags. 48 –49.

[3] Ibid.pag.49.

-