INDEPENDIENTES DEL PERÙ

15 de Enero, 2007


Publicado el 15 de Enero, 2007, 15:31

El Congreso desestimo el pedido del Ejecutivo de aplicar la pena de muerte para los casos de terrorismo, un duro revés para los apristas y sus aliados fujimontesinistas, de querer imponer el terror viniendo del gobierno, y no contento con ello, Alan García “el presidente de todos los peruanos” zapateo y la quiso a enviar a un Referéndum, hasta que su Ministra de Defensa, le dijo que eso no podía hacerse, porque lo prohíbe la Constitución del país y va contra todos los Convenios Internacionales sobre Derechos Humanos firmados por el Perú. Preguntarle a los ciudadanos y ciudadanas del país, si APOYAMOS la Pena de Muerte, FIRMAR un documento para que el gobierno tenga licencia para matar a quien bien “les parezca terroristas” (porque así actuaba el ejercito bajo presunción) es un desatino que raya al insulto y la insolencia de todo buen peruano nacido en este país, preguntarnos si deseamos que maten a un ser humano como si no hubiera leyes que podrían ser más severas ni Dios, es algo que hiere y daña nuestra conciencia. Me asombra, que no hayan salido las organizaciones sociales ha pronunciarse al respecto, ni siquiera la Iglesia, solamente se escucho uno que otro comentario pero sin el debido respaldo ni ímpetu que la caracteriza cuando de estos casos se trata. Los medios de comunicación han hecho prácticamente masivo este pedido pero ya sabemos por quienes están manejados, cual es la obsesión por esto?, que hay detrás?, es solo por el gasto de 22 millones de soles que le cuesta al erario nacional pagar las imdenizaciones a los familiares de “terroristas”, que no tenían sentencia?, o a quien o quienes quiere matar y porque?, no quiero hacer suposiciones porque después todo cae por su propio peso.

Matar campesinos, maestros, estudiantes, todo porque parecen terroristas?, es un infundio cruel y humillante que de la última persona que tiene que venir es del Presidente de la República.

Por Rosablanca, en: General

Publicado el 15 de Enero, 2007, 15:29

EL NEOLIBERALISMO

 

El mundo contemporáneo está marcado por una dramática situación paradójica: por un lado, el impresionante desarrollo de la ciencia y de la tecnología, la robótica, informática, microelectrónica, genética, la producción de nuevos materiales y la producción masiva de bienes y servicios, que ha permitido generar niveles de riqueza insospechados; y por otro, la profunda pobreza en la que se desenvuelve la mayoría de la población del mundo. Nunca en la historia de la humanidad se ha experimentado una realidad de tan profunda desigualdad e inequidad como ahora. Esta contradicción constituye la condición del desarrollo capitalista como desarrollo económico y político desigual, la condición de su supervivencia como forma de producción y como sistema mundial.

Basta una visión cuantitativa general de la desigualdad en el mundo para identificar la dimensión del carácter bipolar del desarrollo capitalista. Esteban Morales, señala que:

 

“Del 20% más rico del planeta depende el 82,7% del PNB mundial.

  • El 81,2% del comercio mundial.

  • El 80,5% del ahorro mundial.

  • El 88,6% de la inversión mundial.

  • El 20% más rico de la humanidad se apropia del 82,7% de la renta mundial.

  • El 80% restante tiene que sobrevivir con el 17,3% de la renta mundial.

 

La suma de las fortunas de las 358 personas más ricas del planeta, equivale a la renta de que disponen 2400 millones de habitantes, alrededor del 45% de la humanidad. Todo esto en un planeta donde más de 1000 millones de personas se hallan en condiciones de pobreza absoluta y donde 35,000 niños mueren diariamente por causas relacionadas con la pobreza.[1].

 

Los altos niveles de concentración de riqueza y el vertiginoso crecimiento de la pobreza dan cuenta de la gravedad de las contradicciones sociales en el ámbito mundial y de la direccionalidad del desarrollo capitalista. No es posible la acumulación de capital sino aumentando los niveles de desigualdad social.

 

Situación paradójica que se ha profundizado aún más en las dos ultimas décadas, en el contexto de la dimensión objetiva de la globalización capitalista que ha configurado tanto una nueva economía mundial como también estructuras y prácticas políticas e ideológicas de carácter planetario. La globalización tiene que ver más con la internacionalización que con la universalización de las actividades económicas a nivel mundial y con sus niveles de creciente integración. Internacionalización que implica la implementación de un proyecto estratégico, modernizador de las relaciones económicas y políticas internacionales para el dominio mundial y, que a su vez supone, la modernización de los sistemas neocoloniales.

 

Este proceso de globalización ha sido impulsado a través de políticas neoliberales. El proyecto neoliberal, como proyecto hegemónico, se ha constituido en un recetario económico y político y ha posibilitado un cambio en las relaciones Estado-mercado y empresa –mercado. Emir Sader caracteriza al neoliberalismo con los siguientes elementos:

 

“...lo esencial es caracterizar el neoliberalismo como un modelo hegemónico; ósea, como un formato de dominación de clase adecuado a las relaciones económicas, sociales e ideológicas contemporáneas...se ha constituido en un cuerpo doctrinario que desemboca en un modelo de relaciones entre clases, en valores ideológicos y en un modelo determinado de aparato estatal”[2].

 

El proyecto neoliberal, penetra todo el tejido social, en todos los países, en todos los pueblos del planeta, afectando negativamente sobre las condiciones de vida de millones de personas. Su acción y sus impactos tienen una dimensión mundial, global. Para justificar su implementación y los efectos que ésta trae, su discurso invierte los procesos históricos reales y concretos:

 

“ El neoliberalismo reinterpreta el proceso histórico de cada país: los villanos del atraso económico pasan a ser los sindicatos y, con ellos, las conquistas sociales y toda forma de lucha por la igualdad, la equidad y la justicia social Al mismo tiempo, la derecha, los conservadores, se reconvierten a la modernidad, en su versión neoliberal, por la vía de las privatizaciones y de un modelo de Estado Mínimo[3].

 

El conocimiento de la realidad mundial por parte de los /as trabajadores /as es de vital importancia para articular una estrategia de acción que permita acumular fuerza y actuar en la realidad para lograr los objetivos propuestos.

 

 

 

 

 

 



[1] MORALES Esteban, “Neocolonialismo y realidad económico-social actual”, en AAVV Rosa Luxemburgo, una rosa roja para el siglo XXI, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, 2001, Pag.27.

[2] SADER Emir, “¿Qué es el neoliberalismo?: aproximaciones críticas” , en, VEGA Renàn, et.al.Neoliberalismo: mito y realidad, Pensamiento Crítico, Bogotá, 1999, Pags. 48 –49.

[3] Ibid.pag.49.

Publicado el 15 de Enero, 2007, 15:28

LA UE EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EL PERU

 

UNION EUROPEA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

La Unión Europea (UE) es el proceso más avanzado de integración regional a nivel mundial, va a cumplir 50 años de iniciado e involucra a 25 países europeos.

 

En el tema de seguridad alimentaria, han definido una nueva política para el siglo XXI: De la granja a la mesa. Es la consigna que resume la misión de la UE con relación a la seguridad alimentaria.

 

Para la UE, la finalidad del enfoque comunitario integrado de la seguridad alimentaria es garantizar un elevado nivel de seguridad alimentaria, salud animal, bienestar animal y fito sanidad en el interior de la Unión Europea gracias a la aplicación de medidas coherentes «de la granja a la mesa» y un seguimiento adecuado, al tiempo que se asegura el funcionamiento efectivo del mercado interior.

 

En esta nueva política, han definido tres principios centrales:

1. Protección de la vida y salud de las personas, de los consumidores teniendo en cuenta la protección de la salud y el bienestar de los animales, de la salud de las plantas y del medio ambiente.

2. Libre circulación de mercancías en la UE.

3. Cumplimiento de las normas internacionales.

 

En tanto que han definido normas generales del comercio en el sector de la alimentación, también plantean que: los alimentos (Importación /Exportación) deben respetar los mismos requisitos aplicables de la legislación alimentaria comunitaria y que la UE contribuye a la elaboración de las normas técnicas internacionales relativas a los alimentos, así como la de las normas internacionales sanitarias y fitosanitarias.

 

Esta propuesta plantea el carácter global de la cadena alimentaria: Se busca garantizar un alto nivel de seguridad alimentaria a lo largo de todas las etapas de la cadena, desde la producción primaria hasta el consumo final. Además se rige bajo el principio del “análisis del riesgo”: elemento esencial en la política de Seguridad Alimentaria. Este análisis tiene las siguientes fases:

 

· determinación del riesgo (con dictámenes científicos)

· gestión del riesgo por las autoridades

· comunicación de los riesgos al público en general.

 

De esta manera, para la UE no existen trabas a la importación de alimentos de otros países: sus normas de seguridad alimentaria son igual de estrictas y se aplican por igual a sus propios Estados miembros y a otros países que quieran exportar a la UE[1].

Ello facilita las operaciones no solo a los países que exportan a la UE, sino también a las propias industrias alimentarias de la UE que exportan al resto del mundo. De este modo, la seguridad alimentaria empieza en la misma explotación, venga el alimento de donde venga[2].

 

SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EL PERU Y UE

Uno de los aspectos importantes con relación a la seguridad alimentaria en el Perú, es que se define que existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico y económico a ALIMENTOS SUFICIENTES, SEGUROS, NUTRITIVOS Y CULTURALMENTE ADECUADOS  para satisfacer sus necesidades alimenticias, a fin de llevar una vida activa saludable (Plan de Acción de la Cumbre Mundial de Alimentación). En otras palabras, la seguridad alimentaria depende la disponibilidad, accesibilidad, adecuación y aceptabilidad de los alimentos.

 

El peso de la seguridad alimentaria en nuestro país, se basa en el acceso físico y económico de los alimentos, en tanto que en la UE se define por garantizar una óptima calidad del consumo alimenticio.

Pese a esta diferencia de concepción en el derecho a la seguridad alimentaria entre nuestros países andinos (Comunidad de Naciones Andinas) y la UE, ha  existido una relación comercial con la Comunidad Europea con relación a la seguridad alimentaria, la misma que ha pasado por diversos momentos:

En los setenta, la Unión Europea recurrió a la ayuda alimentaria directa como principal mecanismo de apoyo a los programas de seguridad alimentaria, dando prioridad al lado asistencialista de los mismos.

Sin embargo, hacia los noventa los principios habían variado, principalmente por el reconocimiento de la estrecha relación entre la pobreza y el estancamiento agrario inducido por la competencia de los alimentos importados, como las donaciones. Este cambio llevaría a la constitución del Fondo de Contravalor Perú - Unión Europea (FCPUE), que promovería la monetización de las donaciones y el uso de dichos recursos en proyectos de desarrollo rural, encargados a ONGs y organizaciones sociales.

Se estima que entre 1993 y 1997, el FCPUE financió 62 proyectos por un valor de US $ 14.7 millones, de los cuales el 75% fue ejecutado por ONGs, seguidas de organizaciones sociales de base (9%), municipios (6%) y otros.

Pero diversos factores internos (debilitamiento de las instituciones de la sociedad civil, falta de aportes propios o contrapartidas, expansión de los programas sociales del gobierno, etc.) como externos (decisiones políticas de la Unión Europea) llevaron a un cambio de la estrategia de apoyo al Perú, optándose por un “enfoque de apoyo a la ejecución y formulación de políticas sociales públicas... acompañado de la modalidad de financiamiento denominada apoyo presupuestal al Estado para complementar el aporte nacional”.

El reemplazo, a partir de 1997, del Fondo de Contravalor por el Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria (PASA) consolidó esta política de cooperación con el sector público que, aunque no eliminó totalmente el apoyo a iniciativas de la sociedad civil peruana, sí lo redujo significativamente. Los componentes de apoyo del PASA eran tres: Apoyo al Gasto Social Básico (Ministerios de Salud y de Educación), Apoyo a la Estrategia Focalizada de Lucha contra la Pobreza (PROFINES - Ministerio de la Presidencia) y Apoyo Institucional (instituciones públicas)[3].

Cuadro 1
Financiamiento del Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria
(en millones de dólares)


 

Estos cambios, si bien se proponen una incidencia y apoyo gubernamental directo, no desarrollan estrategias especiales frente al sector de la agricultura y la ganadería y menos sobre la agroindustria, que son fuentes cruciales para el desarrollo alimentario en el Perú, y un potencial clave para las estrategias de reducción de la pobreza y el desarrollo del país.

El país encara una crisis crónica de seguridad alimentaria y de crecimiento de la pobreza en las áreas rurales. Existe un número alarmante de personas desnutridas (en su gran mayoría, mujeres y niños), cuyo problema básico radica en la capacidad y estabilidad para el acceso a los alimentos.

Las nuevas formas de protección agrarias que están siendo aplicadas por los países ricos, distorsionan el mercado y afectan a los países en desarrollo que tienen la necesidad de ingresar al mercado internacional de productos agrarios.  Estos países ponen como condición la apertura de los mercados y la liberalización del comercio internacional por la vía de la reducción arancelaria. Los aranceles y las restricciones a las importaciones son los únicos medios efectivos de protección de la producción local que pueden disponer nuestro país. No se lograra un desarrollo rural justo y sostenible, ni la dinamización de las economías campesinas, mediante la liberalización del comercio de los alimentos, que transformará a los alimentos en mercancías cuyo único valor es el del mercado.

 

En consecuencia, se tiene como resultado la concentración de la tierra, la desaparición de los pequeños productores y campesinos (donde se encuentran un alto porcentaje de mujeres) que no pueden competir en el mercado internacional, poniendo en peligro la existencia de productos agrícolas por sus bajos precios en los mercados internos. Provocará, asimismo, el creciente despoblamiento de las zonas rurales, la concentración de recursos productivos, la devastación de las comunidades rurales, la intensificación e insostenibilidad de la producción agropecuaria y la inseguridad alimentaria.

Otro resultado de las políticas de la UE en materia de seguridad alimentaria, es que cada vez más las y los productores directos no logren recibir mayores ventajas en precios de sus productos, dada las condiciones de producción que se establecen: libre de químicos e insecticidas,  que por otra parte son en su mayoría de fabricación americana o europea. Por lo que serían muy pocos los grupos de productores que podrían participar en procesos de comercialización hacia la comunidad europea.

ALGUNAS PROPUESTAS

Ø       Que el gobierno actual defina los objetivos nacionales prioritarios para la seguridad alimentaria, que se establezcan los límites a la negociación y se fortalezca una adecuada posición nacional que defienda los intereses de la mayoría.

 

Ø       Que se trabaje un planteamiento conjunto entre los países de la comunidad andina, ya que la UE plantea que no se tendrá acuerdos bilaterales sino más bien con bloques que representan a regiones.

 

Ø       Que el movimiento social de mujeres aborde y desarrolle planteamientos con relación a la seguridad alimentaria, a partir del consumo, de la comercialización y también de la producción.

 

 

TERESA SALAZAR DÁVILA y

 BETSEY VALDIVIA LOPEZ



[1] Entre los datos obligatorios que deben figurar en el etiquetado destacan:

­ La denominación de venta del producto,

­ La lista y la cantidad de los ingredientes (en determinadas condiciones, la indicación de los ingredientes no se requiere para las frutas y hortalizas frescas),

­ Los posibles alérgenos (sustancias que pueden provocar alergias): busca proporcionar a los consumidores, en particular a aquellos que sufren alergias o intolerancias alimentarias, una información más completa sobre la composición de los productos por medio de un etiquetado más exhaustivo.

­ La duración mínima del producto, y

­ Las condiciones de conservación.

[2] José María Ferrer Valencia, España. Introducción Legislación Alimentaria de la UE.

 

 

[3] Ministerio de Agricultura. Informe Nacional sobre la Seguridad Alimentaria en el Perú.  http://www.minag.gob.pe/seg_alimentaria/seg_cap5.shtml#top



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