INDEPENDIENTES DEL PERÙ

Publicado el 27 de Septiembre, 2006, 11:50

PROPUESTA DE ACCIÓN FRENTE A LA DEUDA

El contexto internacional ha cambiado: nadie pone en duda ahora que el problema de la deuda es importante. Existe mayor apertura por parte de los organismos internacionales y de líderes mundiales. Líderes mundiales, entre ellos el difunto Papa Juan Pablo II, denunciaron la situación y exigieron buscar una salida pronta y justa al problema de la deuda.
En América Latina, particularmente a partir de la crisis en Argentina y en otros países de la región, se ha vuelto poner sobre el tapete la necesidad de un cambio de rumbo de la economía.
Para enfrentar el problema de la deuda en nuestro país se requiere un amplio consenso nacional, dada la urgencia y su impacto en la vida de las generaciones futuras. En el Perú existe una importante sensibilidad ciudadana frente a este tema.

DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II EN SU REUNIÓN CON LA DELEGACIÓN DE JUBILEO 2000.

Los programas de cancelación de la deuda deben ser acompañados por la introducción de políticas económicas sanas y de un buen gobierno. Pero tan importante como eso (si no lo es más ) es que los feneficios que surgen de la cancelación lleguen a la gente más pobre, a través de un marco de inversiones exhaustivo y sostenible en las capacidades humanas, sobre todo en educación y salud. La persona humana es el recurso más valioso de cualquier nación o economía.
La cancelación de la deuda es, sin embargo, urgente. Representa, de muchas maneras, una pre-condición para que los países más pobres progresen en su lucha contra la pobreza.

El Vaticano, 23 de septiembre de 1999.

SE NECESITAN NUEVAS PROPUESTAS

  • Vivimos aún una etapa de crisis económica del sistema financiero internacional.
  • Las políticas y mecanismos del Banco Mundial o el FMI no han evitado o solucionado las crisis de países como México, Brasil, el sudeste asiático, Rusia y Argentina, que además, han afectado a otros países de sus regiones.
  • La forma de manejar la deuda que han tenido el Banco Mundial, el FMI, o el Club de París han resultado ineficientes porque favorecen principalmente a los acreedores y no contribuyen a lo que se llama la "gobernabilidad global", que es la adecuada convivencia y justicia entre los países.
  • Hasta ahora, los países ricos no comprenden la magnitud de la deuda y no han pensado en reducir sus exigencias. El alivio del peso de la deuda (como la iniciativa HIPC) es insuficiente y ha beneficiado sólo a pocos países.
  • Por ello, se necesitan nuevas formas de abordar la deuda que sean más justas y que eviten crisis más profundas y terribles, que finalmente afectan a los más pobres y débiles.
  • Una propuesta en curso, planteada por redes de la sociedad civil y parlamentarios de diversos países (los que han conformado para ello una Liga Interparlamentaria), es la creación de un Tribunal Internacional de Arbitraje de Deuda Soberana.
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