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PREVENCIÓN. OIT reporta avances en la protección de infantes frente a labores peligrosas
La falta de oportunidades empuja a niños al trabajo
26.6% no fue al colegio a finales del año pasado por carencias económicas
Estado impulsa diálogo tripartito para erradicar este flagelo social
KARINA GARAY ROJAS
kgaray@editoraperu.com.pe
El
creador del eslogan “los niños son el futuro de la nación” nunca podrá
saber si su ingenio publicitario favoreció a los menores de edad o
acabó perjudicándolos para siempre. Ya que el pragmatismo aconseja
atender como prioridad las crisis del presente –para mantener el
descontento colectivo por debajo del punto de ebullición–, en la mirada
de ciertos políticos los problemas que afectan a la infancia hoy,
pueden esperar por una respuesta hasta mañana. En este panorama
complejo, el trabajo infantil no significa cosa de juego. Un estudio
del INEI revela que en el último trimestre de 2005, el 26.6 por ciento
de los niños y adolescentes de entre 3 y 17 años no asistió al colegio
por una de estas dos razones: le faltaba dinero o estaba trabajando.
Avance
significativo. Aunque la realidad en otros países en vías de desarrollo
resulta similar a la nuestra, la Organización Internacional del Trabajo
(OIT) reportó avances significativos en la reducción de este fenómeno
en América Latina y el Caribe. En su informe La eliminación del
trabajo infantil: un objetivo a nuestro alcance, el organismo de las
Naciones Unidas refiere que entre 2000 y 2004 se observó un descenso
del 11 por ciento en el número de niños que trabaja a escala mundial.
En cifras redondas, este porcentaje se traduce en 28 millones de
pequeños que escaparon de escenarios laborales a los que llegaron
empujados por la pobreza y la falta de oportunidades para asistir a la
escuela. El investigador de la asociación Acción por los Niños, Henry
Chiroque, opina que la información de la OIT es alentadora, aunque no
lo suficiente como para bajar la guardia contra este flagelo.
“Me parece que el anuncio es positivo en la medida en que el tema es
llevado a un espacio público, pero todavía hay muchas cosas que hacer
por mejorar las políticas económicas, de educación y salud a favor de
los niños.” La ley peruana sólo reconoce el trabajo en condiciones
adecuadas a partir de los 14 años –continúa Chiroque–, pero hay miles
de niños de edades menores que laboran en beneficio económico de sus
familias y cuya acción no es reconocida como trabajo, cuando también lo
es.
Esfuerzos
iniciales. Para la coordinadora nacional del Programa Internacional de
Erradicación del Trabajo Infantil y del programa Tejiendo Redes contra
la Explotación de Niños y Adolescentes de la OIT, Liliana Vega, las
cifras del informe resaltan los avances en el campo de trabajos
peligrosos, como la minería y el reciclaje. Los países que más han
colaborado con esta reducción son Brasil y México, por el tamaño de su
población, afirma Vega. “El Perú no estaría aparentemente inmerso en
esta ola de reducción, debido a que sus esfuerzos son iniciales y
todavía no pueden ofrecer un impacto.”
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