INDEPENDIENTES DEL PERÙ

Publicado el 21 de Abril, 2006, 23:53

 

Cosas de la tribu

LA HICISTE, CHINITA

Ángel Páez
Jefe de la Unidad de Investigación de La República (Publicado el 27/03/2006).

El miércoles 10 de enero de 2001, en una sesión secreta de la comisión que investigaba las cuentas de Montesinos, Keiko Sofía Fujimori declaró:

–El dinero para (pagar) las universidades me lo daba mi padre en mis manos. En el caso de Boston University, costaba más o menos 13 mil o 14 mil dólares el ciclo entero. Como vuelvo a repetir, el dinero me lo entregaba mi padre.

El lunes 17 de setiembre del mismo año, esta vez ante otra comisión encargada de determinar los delitos cometidos por Fujimori, Keiko Sofía dio más detalles:

– Yo calculo que habré gastado, más o menos, 35 mil dólares al año (en la universidad), más o menos. Mi padre me daba el dinero en efectivo acá.

– ¿En dólares? ¿Le daba en billetes de dólares?–, le preguntaron.

– Sí, en efectivo. Tenía (en EE.UU.) una cuenta de ahorros y también tuve tarjetas de crédito.

En la misma sesión Keiko Sofía afirmó que poseía una cuenta en Bank of Boston y una tarjeta American Express y que enviaría los documentos para probarlo.

Mintió.

 

La Contraloría descubrió que tenía una cuenta en el Citibank de Nueva York y una tarjeta del mismo banco. Allí depositó US $ 327 mil, dinero supuestamente obtenido por Fujimori por la venta de un terreno, y que se lo entregó a su hija para pagar sus estudios y los de sus hermanos. Pero el dinero Keiko Sofía recién lo retiró en 2001, cuando todos se habían graduado.

El Congreso la volvió a citar para que entregara los documentos que prometió y explicara de dónde sacó su padre US $ 480 mil para financiar los estudios de sus vástagos, sin contar los pasajes, el alquiler de viviendas y la alimentación.

El lunes primero de octubre de 2001, luego de retirar todo el dinero que guardaba en el Citibank de Nueva York, Keiko Sofía se volvió a presentar.

No entregó ningún papel y se negó a declarar. Se largó del país y solo regresó para casarse con el gringo de sus sueños.

Ahora recibirá el premio mayor de la elección como congresista.

Incluso podría tener la más alta votación y eventualmente alcanzaría la presidencia del Congreso, si se lo propone.

Se educó en EE.UU. con la plata sustraída a los peruanos. Y ahora le regalan un escaño.

-